Navego en el mar de tus emociones
sin rumbo fijo, torpe y ofuscada;
siempre rebuscando los tesoros
que existen en ti.
Sopla contra mí tu viento adverso
haciendo naufragar mis esperanzas,
esperanzas que cada vez están más lejanas.
Me cautivas y me condenas,
me escoges y luego me desprecias;
para mi eres certidumbre irreal
y siempre similar,
puedes estar triste como alegre;
tu voluntad a mi apasionamiento se resiste.
¿Por qué siempre voy hacia ti?
Espacio quiero remontar tu altura,
deseo abismo en tus profundidades
conocer que escondes para mí;
en ese oscuro precipicio me arrojo
y en la cima de tu cumbre sueño,
solo para estar contigo…