En el silencio…
Puedo elevarme al mismo cielo
en busca de las manos de Dios
para que limpie mis lagrimas
y cure mis heridas dejadas
por la traición y las mentiras;
para que sane mi corazón
de tanto rencor y tantos desengaños.
En el silencio…
Dibujo tu rostro con mis dedos
tratando de transmitir
el calor de mi alma en tus labios,
vagando por tu cuerpo
y depositando la ternura
de mi manos anhelantes.
En el silencio…
Consigo visualizar mi alma
y encontrar mis anhelos
desprovistas ya del aroma
que dejo tu cuerpo,
al alejarte de mis pensamientos
que escaparon de mi pecho
al faltarle tu presencia.
En el silencio…
Puedo transformarme en tenue lluvia
que brotan de mis ojos
y juego con ella como cristales
que surgen de mis profundidades
ya extinta del rose de tus anhelos,
de tu pasión, pasión que elevo mi alma
y con desprecio las volcó al infinito
dejando sangrando de dolor el corazón.
En el silencio…
Puedo ser cualquier cosa
y a la vez ya no quiero ser nada,
quiero seguir en silencio…