Dejo que mis sentimientos se apoderen de mi tintero y
que las emociones corran en las cortas líneas de esta carta.
Dejo que mis deseos de tenerte se derritan como hielo en la
imagen de tu lindo recuerdo.
Aquél bello recuerdo que un día fue mi mas hermosa realidad.
Una realidad llena de caricias sin límites... dulce y tierna.
Aquellos días de amor que ahora deseo nunca hubiesen terminado.
Ya que con ellos escaparon las estrellas que decoraban
el universo de mi corazón.
Un universo que sin el brillo de tu sonrisa, se ah convertido en un
simple hueco donde mi pasión muere de tristeza.
Tiempo! se justo y devuelve la mujer que lleva mi aliento en sus venas;
Pasa repentinamente y retorna la felicidad que me has arrebatado.
Ya que mi alma no descansara,
hasta el día en que vea mi reflejo en sus ojos.