Mariposa huidiza
Eterna primavera donde las mariposas
deambulan por las azucenas en botón
y con tristeza desatan danzas
al compás del rocío empapados
de recuerdos que descienden
absorbiendo el polen sobre
la tierra que grita, que llora.
Mariposa que zumba melodías
sobre la figura perfecta y pura
de una luna llena clavando su aguijón
donde mas hiere, donde mas duele;
convirtiéndose en mariposas indolentes
mas frías que tiernas cuando me niego
a acariciar sus alas para que emprendan
de nuevo el vuelo al jardín de la naturaleza,
Ahora dime ¿por que esas lagrimas al
posarte en mi flor ? Es acaso que le temes
al rocío helado de mi sangre que se
convierte en besos húmedos sobre
el suelo que reclama lamentos impasibles.
Impregno mis manos de barro
buscando la profundidad de un mundo
pidiendo ser la elegida para merecer
sus alas alegres, pero ya sin corazón
descansan en la incertidumbre
de unos brazos ya marchitos de tanto esperar
la llegada de un abril que les devuelvan
las ganas de volver a revolotear en
mi jardín de la ilusión.
Mis ojos se humedecen al roce de
mi imaginación al remembrar poemas
remontados a un silencio que envuelve
las nostalgias donde el viento es menos
cariñoso y es mas constante e insistente
Necesito alejarme del tornado de sus alas,
pero mi voluntad juega con mis deseos
de besar de nuevo sus pétalos de mariposas
huidizas que al roce de mis labios huye atemorizada
lejos para hacerse la reina de mis sentimientos
robados; para seguir siendo libre donde la
lluvia se distrae con un torrente de ilusiones
ya marchitas y relegadas.
Ligia