Carta de un muerto
Es tan fácil perderse sin siquiera darnos cuenta,
errar el camino y no volver a el que al paso del tiempo "Madurar"
como dicen los mayores mi infancia quedó hace ya muchos años junto con la inocencia
y la capacidad de asombro y sorpresa con cosas tan simples como: la lluvia,
una estrella o simplemente ver algo nuevo a mis ojos.
Aún recuerdo como si fuera ayer gritarle emocionado a mi
padre !Mirá, mirá un avión! Yo quiero ser piloto de avión.
Es triste darme cuenta que he abandonado sueños y anhelos cosas a las cuales
ahora ya no doy importancia por el hecho de pensar que son infantiles,
ver a mi alrededor y estar rodeado de cosas vacias y vanales incapaz de salir de ahi,
sentir todo el peso y ahogarme en mis pensamientos y actos estúpidos
solo porque otros dicen que asi es como debe de ser.
Esta penumbra que me cubre que me asfixia, me aplasta, la angustia,
el miedo a fallar, a decepcionar a mis seres queridos,
haciendo lo que ellos creen que es mejor para mi complaciendo a la sociedad
sin pensar en lo que realmente quiero, nunca ha sido dinero, ni poder,
nunca he dicho lo que quiero, lo que pienso solo soy un esclavo de la rutina
de la "Vida" o lamentos a este vacio que se llama "Vida", es triste ver que
bajé los brazos y me rendi, es triste darme cuenta que este no soy yo,
es triste verme al espejo y preguntarme Esto eres tu?
Esto es lo que querias para ti? y me doy cuenta que no le fallé a mis padres,
que no le fallé a la sociedad....no le fallé a la persona mas importante,
me fallé a mí, me decepcioné a mí, me lastimé a mí; es tan fácil perderse
sin siquiera darnos cuenta es tan duro reir cuando lloro por dentro,
es tan duro darme cuenta que estoy muerto pero sigo de pie.