Te pienso
Mi corazón quedó prendido en el cielo
latiendo insensate a pesar del adios inesperado
el suave y cálido viento del atardecer me abraza tiernamente
dejando el calor de tu piel canela impregnada en mi sangre.
En el silencio de la noche escucho el eco de tu voz
y mis manos dibujan tu rostro bajo el resplandor de las estrellas.
Tiemblo, me estremezco y guardo mi ilusión en mi alma.
Te amo y en la estrella que te mires
veras mi amor refulgir y no pidas que
un corazón deje nunca de latir.