Madrecita
Madrecita, madrecita blanca flor
de cantarranas suave encanto
de mi vida, dulce amor que
nunca engaña quien te mira ya
te admira, espejo que no se empaña
la virtud bien aprendida de sufrir
siempre callada.
Arañita laboriega por el rincón
de montañas su telita primorosa
en silencio teje y guarda.
Una vida encantadora de ternura
delicada de paciencia bondadosa
un amor que nunca engaña.